En la penumbra de su habitación ella escribe cartas a su amor,
la razón y el corazón luchan entre ellos qué hacer:
dejarlo, marchar o mantenerlo con ella.
Lo ama más que a su vida, pero no intentará retenerlo.
¡Vuela pajarillo! le dice, descubre nuevos brazos que te cobijen;
hallarás muchos dispuestos a ello, pero en ninguno encontrarás
el abrigo de éstos, que tan fuerte te estrecharon.
Lágrimas mojan el papel, sufre el corazón, la mente se nubla y
trata de ser coherente, cuesta cuando mandan los sentimientos.
¿Cómo vivir sin él? Es la idea que ronda su cabeza,
¿Es lícito huir de este amor? Si, cuando la balanza no cuadra,
no hay dolor más grande que amar sin ser querido.
Ya abrí tu jaula, ésa donde decías vivir,
vuela, vuela hacia tu destino, ya tú no estás en el mío,
solo quiero que sepas… que en este nido de amor
mil veces más recibiste de las que tu amor… diste
Simplemente fui una más de las de tu vida.
Shantal
